
DENTRO DE LA MANUFACTURA YEMA
El viaje completo de un calibre mecánico de manufactura
Detrás de cada calibre de Manufactura YEMA se esconde una historia de precisión, paciencia y pasión. Concebido por nuestros ingenieros, mecanizado internamente, decorado por técnicos especializados y ensamblado por maestros relojeros, cada movimiento sigue un riguroso camino desde el concepto hasta su finalización.
Esta página te invita a descubrir nuestra Manufactura relojera francesa, para conocer a las personas, los procesos y las tecnologías que dan vida a nuestras creaciones mecánicas.
Concepción
Nuestros calibres propios son diseñados internamente por nuestro equipo de ingenieros y maestros relojeros. Juntos definen la arquitectura del movimiento, diseñan cada componente en CAD (Diseño Asistido por Computadora) y modelan con precisión las interacciones mecánicas para garantizar rendimiento, compacidad e integración óptima de las complicaciones.
Prototipado
Las primeras piezas se mecanizan internamente una por una y se ensamblan en varios prototipos funcionales. Esta fase valida las tolerancias mecánicas, el funcionamiento general del movimiento y la conformidad con las especificaciones técnicas antes de que comience la producción.
Pruebas de fiabilidad
Se fabrica una pre-serie inicial de movimientos en volúmenes mayores para validar la autonomía, la precisión y la resistencia a los golpes en condiciones de uso real. Esta fase dura al menos 12 meses y también aprovecha los valiosos comentarios para perfeccionar los ajustes finales y garantizar una fiabilidad óptima antes de la producción en serie completa.
Producción en serie
Basándose en los comentarios de la pre-serie y de los probadores, ciertos componentes pueden ajustarse u optimizarse para mejorar aún más el rendimiento. Una vez validados, comienza la producción completa: cada pieza se mecaniza, decora, ensambla y prueba según estrictos estándares de calidad que garantizan un rendimiento fiable en todos los relojes equipados con el movimiento.
Mecanizado de puentes y platinas
Los puentes y las platinas se mecanizan en nuestros talleres con precisión micrométrica, utilizando centros de mecanizado CNC de alto rendimiento. Esta fase determina los volúmenes esenciales, las perforaciones y las ubicaciones necesarias para un ensamblaje preciso del movimiento.
Limpieza ultrasónica
Mediante una máquina de disolvente de última generación, las piezas se limpian a fondo con ondas ultrasónicas para eliminar residuos de pulido, restos de aceite y partículas de polvo. Esto garantiza superficies perfectamente limpias, listas para la posterior decoración y acabado.
Controles dimensionales
Cada pieza se inspecciona meticulosamente utilizando herramientas de metrología 2D y 3D. Nuestros ingenieros verifican las tolerancias críticas para garantizar un encaje perfecto de los componentes y la fiabilidad mecánica del movimiento.
Desbarbado
Los bordes afilados y los residuos de mecanizado se eliminan cuidadosamente a mano. Esta etapa de acabado garantiza superficies limpias y sin imperfecciones, evitando el desgaste prematuro una vez que el calibre está ensamblado.
Tribolijado
Las piezas se colocan en cubetas vibratorias giratorias junto con una mezcla de abrasivos y aditivos para realizar un pulido suave y homogéneo. Este proceso alisa las superficies y prepara los componentes para los posteriores tratamientos decorativos.
Microgranallado
Un chorro de microperlas se proyecta sobre la superficie de los componentes para lograr un acabado mate y uniforme, adaptado a la estética deseada. El material de las perlas (por ejemplo, bronce o sílice), su tamaño y sus características se ajustan para producir una textura refinada que realza las decoraciones posteriores. La regularidad del tratamiento y la ausencia de defectos se controlan rigurosamente para cumplir con los estándares de microtolerancia de la relojería y garantizar una difusión óptima de la luz.
Engaste de rubíes
Los rubíes sintéticos, los soportes y los pasadores se instalan con precisión micrométrica utilizando equipos de colocación avanzados. Estas joyas son esenciales para reducir la fricción entre los componentes móviles y garantizar una vida útil óptima de las partes móviles del calibre.
Decoración
Se aplican tratamientos superficiales específicos y controles estéticos a puentes, platinas, ruedas y rotores. Esto puede incluir chapados galvánicos de rutenio negro o rodio, PVD (Deposición Física de Vapor), ALD (Deposición de Capa Atómica), rayos de sol estilo Ginebra y más. Cada componente decorativo se inspecciona meticulosamente para verificar la calidad del acabado, la uniformidad y el brillo antes del ensamblaje final.
Remachado y montaje a presión
El remachado y el montaje a presión son operaciones de ensamblaje esenciales que unen un eje a una platina o una rueda para crear una unidad móvil coherente. Utilizando una prensa de precisión, el eje se inserta con una fuerza controlada para garantizar un alineamiento perfecto y un acoplamiento fiable sin dañar los componentes. El remachado deforma ligeramente un pequeño exceso de material, bloqueando permanentemente las dos piezas para que no puedan separarse.
Instalación del eje del volante
La espiral del volante se fija cuidadosamente a la rueda del volante mediante un delicado proceso de pitonnage, que garantiza la oscilación regular del órgano regulador, un factor crucial para lograr la precisión cronométrica en la configuración final del movimiento.
Ensamblaje del movimiento
Los componentes mecánicos, incluidas ruedas, puentes, platinas y muelles, se ensamblan a mano con precisión por nuestros relojeros. Esto crea el corazón funcional del movimiento. El proceso sigue una línea de transferencia electromecánica (sistema en carrusel), guiando cada movimiento paso a paso a través del ensamblaje, en una combinación de automatización y experiencia humana.
Ajuste de precisión
El movimiento se regula finamente para garantizar una precisión cronométrica óptima. Los relojeros ajustan el volante y la espiral, comprobando la marcha diaria en múltiples posiciones según los altos estándares de la relojería.
Prueba de reserva de marcha
Esta fase mide y optimiza la autonomía del movimiento. El muelle principal se somete a pruebas rigurosas para verificar que proporcione la energía especificada, garantizando que la reserva de marcha cumpla con las especificaciones técnicas.
Inspección estética final
Tras la validación del rendimiento, cada movimiento se somete a una inspección estética final. Se verifican las piezas visibles para comprobar la calidad del acabado, la uniformidad de la textura, el alineamiento preciso y la coherencia visual general. Solo los calibres que cumplen con los estrictos estándares estéticos y relojeros de YEMA son aprobados para el ensamblaje final en la caja.

En nuestro compromiso con la calidad, todos los relojes equipados con un movimiento mecánico de Manufactura YEMA cuentan con una garantía internacional ampliada de 5 (cinco) años.
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